domingo, 13 de agosto de 2006

Una causa no es un pretexto

Si, lo sé hay pocos como tú y cada vez están más aislados. Renuncian a todo por la convicción de seguir un ideal, una forma de vida. Eso es algo que verdaderamente admiro y es sólo una de las cosas que admiro de ti. También están tus ganas de ser alguien en el terreno donde te mueves, tu empeño por conservar unidos a los tuyos, tu forma de conocer el mundo y que hasta ahora has logrado vivir bajo tu propia ley.
Así como tu usas tus medios para defender tu causa, yo uso los míos para defender mi causa siendo que tu causa y la mía son una misma. Uso la palabra porque es lo único que tengo y porque para mí es el poder más grande que existe. Si tú eliges como manifestación el repudio hacia la mayoría estás en tu derecho, si eliges la violencia como arma, no soy nadie para juzgarte.
No puedo decir que somos iguales pero de fondo no somos diferentes. No soy tu enemigo y lo sabes.

Pero no por ello vengas aquí a querer enseñarme lo que es amar un ideal, no tienes nada que rebatirme.

Porque de amor, sé mucho más que tú.

4 comentarios:

Garash dijo...

Vaya grandeza que despliegas!

lagartija dijo...

yo de amor no sé nada... será porque no existe...

l u dijo...

Lagartijita recuerda que me lo comí, queda de él una idea mitológica, Pero, estando dentro de mí, a huevo sé algo de él....

l u dijo...

No creo que sea grandeza, solo hay que dejarle bien claro a cierta persona que su credibilidad en el aspecto es nula.