martes, 30 de junio de 2009

Ya se le hizo al Vive

Pues sí, finalmente fui al Vive Latino. Fue justo lo que esperaba, correr para acá, correr para allá, escuchar unas cuantas rolas y al que sigue. Es como si al rock lo convirtieran en comida rápida. Pero no todo fue gris, al menos el día que yo fui no llovió y pude presenciar uno de los mejores momentos de todo el festival, para eso, preparé esta pequeña nota para Rockat, que un día de estos aparecerá publicada.

Vive Latino 09: La Lupe a todo lo que da

Muchos años habían pasado desde la última vez que La Lupita se presentó por primera vez, casi 20. Largos años en los que todos nosotros envejecimos un poco, y digo nosotros haciendo una clara excepción: ellos no. Porque con la misma energía que los caracteriza, hicieron retumbar al escenario azul, que les quedó chiquito. Con su alineación original formada por Héctor Quijada, Rosa Adame, Lino Nava, Bola Domene y Poncho Toledo, la banda se rifó e hizo brincar y vibrar a todos los reunidos bajo su seno.
Minutos antes de su presentación, desde el escenario verde un contingente se desplazaba hacia su encuentro al grito de ¡Vamos a la Lupe, vamos a la Lupe! Eran los que habían estado viendo a Jaguares y pensaban que seguramente había algo mejor que el somnífero Calamaro.
Y es que escuchar esas voces potentes y esas guitarras tan aguerridas hace que involuntariamente uno se envuelva en los recuerdos de aquellos días en que la escena musical se veía rebozante y atestiguábamos año con año, el surgimiento de nuevos álbumes propositivos, hechos de todo corazón y a lo macizo.
El país de la Lujuria, Supersónico, Gavilán o Paloma, Ja Ja Ja, Me cae, Hay que pegarle a la mujer, Contrabando y traición, Paquita Disco, fueron algunas de las canciones interpretadas y multidedicadas a los presentes, a las bandas que cada uno de los integrantes de la Lupita han formado, a los músicos que los estaban acompañando desde un palco, e incluso a los que recientemente han colgado los calcetines blancos.
Era, sí, uno de esos abominables reencuentros, por nostalgia o por lo que sea, la cuestión es que hay experiencias que definitivamente deben volver a vivirse y es que ver a La Lupe rockeando con huevos, es poca madre.

Mi ida al Vive se la debo con todo mi agradecimiento a Camila que hizo labor para sacarle las cortesías a Julio Díaz, quien por cierto anda estrenando web, vayan, vayan.

1 comentario:

Berenoise dijo...

es que asi se nos vuelve el rock pura nostalgia, sniff!

gatoo aún vivo!!

besos para ti