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jueves, 28 de octubre de 2010

La sensibilidad no está de moda

Mi superpoder de la empatía es también mi criptonita. Puse hace poco en el twitter. Es cosa de todo el tiempo. Sin querer, muchas veces. Para muchos es cuestión innecesaria y hasta indeseable. El dolor de los demás, vaya patraña.
Pero no hay tu tía. Como si fuera un espejo sin otra opción más que reflejar, e incluso, absorber.

Hace dos domingos, andaba en un estado de ánimo muy decaído. Salí de casa, iba caminando por la banqueta y vi a una mujer sentada pegada a la pared, hablando sola y mirando fijamente hacia el frente.

Normalmente camino rápido y no me detengo, así que pasé frente a ella cuando una sensación intensa me sacó el aire e inmediatamente brotaron un par de lágrimas. Volteé a ver a la mujer que seguía con la mirada fija hacia el frente, busqué que veía: una cruz, de las que ponen en las calles dónde la gente queda muerta. No sé en qué me atravesé, si algo rompí, si algo me quedé.

No es fácil de entender.

Apenas pude respirar, y dejar de llorar unas tres calles despúes.

domingo, 17 de octubre de 2010

Humo

Desaparece el frío.

A lo lejos esferas opacas cambian de color. El sonido.

Los pies están cansados aunque ya no lo sientas. No te excedas.

Arriba la luz BRILLANTE de la Luna. Hipnótica.

Parpadea, aclara la mirada. Eres el piloto. Disfruta. Vamos para arriba.

Cierra los ojos, siente el sonido atravesándote. Enormes oleadas de sonido. Imágenes proyectándose en la mente

[recuerdosideassensacionestemorestúevasionhacialugaressegurosparasentir]

Bailar, pero el movimiento interrumpe las vibraciones. Aún no es momento de bailar.

Quieta.

Abre los ojos. El espacio es diferente. Niveles. Escalones que surgen por efectos de luz.

Tienes que subir el escalón. Ese escalón que no está frente a ti ahora, pero puedes verlo.

En la espalda de alguien El ojo con GIGANTES lágrimas. Fijar la mirada. Zoom.

Tan claro que parece no ser posible:

Sube el escalón ya lloraste demasiado.

Gente en movimiento. Apenas el roce delicado de los cuerpos. Siente el calor que emiten al pasar.

El calor se pierde principalmente por la cabeza. Incontables cabezas alrededor. Si pudiera verlo!

Tweet fantasma: Digan al piloto que no voy a aterrizar.

22:42

Brillante, brillante la luz del celular. No va a salir, sabemos.

Y ahora sí brincotea, baila. Ya no se interrumpe la sensación.

No pasa el tiempo.

Rostros no conocidos, expectantes. Voces al unísono.

Sonido omnipresente. Las Voces.


Silencio. Oscuridad.

No la van a tocar. Gritos.

Stop!!!!!!!!!!

Los Pixies. No hay más que decir.

sábado, 7 de agosto de 2010

Las llevo por siempre



Nicona y Pink nacieron en la primavera de 1995. Las vi nacer, eran la primer camada de Gully y Ra.

En realidad Nicona no le tenía miedo a los rayos y relámpagos, pero como veía que Pink se deshacía de miedo y la dejábamos entrar a la casa, terminó haciendo que también le daba miedo. Eran unas niñas super consentidas.

Nicona era muy tolerante y tranquila, excepto con su hermana. Se la pasaba regañándola, muy en su papel de "yo soy la mayor".

Pink era una mula. Tenía una cara blanca tiernísima pero si alguien le caía mal, lo mordía sin decir, agua va. Pink probo el sabor de varios.

Kitsch llego a mi vida un día de mayo de 1998. Una amiga de la prepa me la regaló en vuelta en una franelita que aún conservo.

Era una pequeñísima gatita blanca que todo el camino de regreso a casa se la pasó maullando como si fuera hacia el matadero.

Kitsch como toda buena gata, era la reina de la casa, tuvo como cuatro camadas de gatitos y mi hermana ahorró para esterilizarla. Sobrevivió a todos sus hijos.

Fueron mis escuchas durante la adolescencia, me dieron todo su amor y yo les di todo el mío.

Nos volvimos viejas, ellas más que yo y pasó lo inevitable, llegaron enfermedades que no pudieron superar y decidimos que dejaran de sufrir.

Cuando decidí vivir independiente, me costó mucho trabajo dejarlas, pero mi hermana y mi mamá las cuidaron bien.

En menos de tres meses, se han ido las tres, dejando la casa totalmente vacía y en silencio.

Podría contarles miles de historias de ellas, pero terminaría llorando a mares y no quiero que la lap haga corto circuito.

Las recordaré por siempre. Las llevo por siempre. Las quiero por siempre. Mis amigas.

jueves, 26 de noviembre de 2009

El frío llegó entre las hojas...

Como entre las cosas,

Cosa más frágil que las cosas

Muy pobre cosa

Que espera siempre el amor, o la metamorfosis

Michel Houellebecq


Ahora imaginen un bosque, en ese bosque a uno de los mejores poetas y novelistas franceses en mucho tiempo leyendo en su lengua natal...


El frío, el bosque, la música, el asombro, el sufrir, el morir, la vida después de hoy.

lunes, 31 de agosto de 2009

Mi sangre

Seguía a la mujer por los pasillos, visiblemente nervioso. Una vez más, su hija recien nacida, necesitaba una transfusión sanguínea, su salud era frágil, haber nacido noventa días antes de lo programado, era más que una dificultad, un reto.

La mujer le indicó que entrara a un cubículo, ahí una enfermera, entabló con él una breve plática mientras colocaba las "arterias de plástico que mías no son". Veía su sangre fluir hacia afuera.

No podía permitirse el vértigo o alguna clase de nausea. No ahora, no cuando su pequeña debía recibir esa sangre en una transfusión programada una hora más tarde.

Los médicos, ya ni intentaban buscar venas en sus pequeños bracitos, se fueron directo al cuello con un cateter. Si eso suena difícil en cualquier persona, imaginenlo en una pequeña de tres meses.

La enfermera, por fin terminó y colocó la sangre en un contenedor térmico. Él salió del cubículo y buscó a la mujer que lo había conducido hasta ese laboratorio. No aparecía por ninguna parte. El tiempo pasaba, y la angustia crecía. Afuera, una lluvia pertinaz aumentaba la tensión del momento.

Y la mujer sin aparecer.

Desesperado, débil, comenzó a correr hasta el hospital, no podía perder más tiempo. La lluvia, la noche en contra; la necesidad de llegar, la esperanza a favor.

Así es mi sangre, nada nos detiene.

Cuánto tiempo, qué distancia, no es importante. Lo importante de esta historia es que es totalmente real, y que no he dejado de llorar al escribirla.

Los quiero Alex's.

jueves, 28 de mayo de 2009

Casi lloro


Ésta es sólo una probadita de los increíbles microcuentos de Jose Luis Zárate
pueden leer más en Cuenta Atras, su blog.
Y recuerden que en el próximo ejercicio de Metatextos, los aficionados faroles intentaremos igualar al maestro. Reseven para entonces las verduras que dejan pudriéndose en el refri.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Los hombres y los gatos

A veces encuentras la calle dentro de la noche o viceversa, la luna, el viento y el ruido de tus pisadas. Fue algo así lo que encontré, pero también una vieja edición de "Una odisea espacial 2001", entonces me detuve a preguntar, y el hombre, un tipo viejo y encorbado que no se ha bañado en semanas, me dijo ¿cuánto me das? Cincuenta -le dije. Me das más de lo que es, dijo y fue a cambiar mi billete con la muchacha de las flores, cuando regresó yo estaba viendo una edición de "El Gato" de Juan García Ponce. Te voy a regalar ese -me dijo. Tengo ese libro, pero desde hace tiempo buscaba otro ejemplar para regalarlo. Muchas gracias -le dije. ¿Sabes alemán o francés? -preguntó. Un poco de francés -conteste. Me enseñó entonces un libro que para mí era intrascendente, mientras lo observaba, se lanzó a contarme esto (casi textual):

Esos animalitos [los gatos] son como las personas del sexo masculino, hay que cuidarlos mucho, si se enojan contigo, pueden lastimarte. Tardas en ganarte su confianza pero una vez que la tienes, hasta te muestran afecto. Acostumbran entrerrar sus detritus porque son muy malos para los demás, por eso hay que tenerles siempre su propio espacio



A veces, un perfecto extraño te puede regalar más que cosas materiales, a veces, justo lo que estás necesitando.

domingo, 7 de diciembre de 2008

no soy tu fan



¿De verdad quieres que piense que nada de esto vale la pena?

domingo, 26 de octubre de 2008

Entrego mi carne a tus navajas

Diez meses habían pasado desde la última vez que la aguja dejó en mi piel una marca indeleble. Sí, dije que no lo volvía a hacer, no un tatuaje tan grande.



¿Es una adicción? Creo que no. Hay que repensar bien esa idea. Más bien es un gusto personal. Como jugar dominó o enchinarte las pestañas, si lo dejas de hacer no pasa nada.



Lo que sí, es que hay que estar muy seguro de qué es lo que se quiere tener en la piel para siempre y si esto no va a traer problemas en el futuro, más que nada de tipo laboral (depende mucho a qué te dediques), pues desgraciadamente, sigue habiendo discriminación o restricciones que pueden tener un poco de sentido, sólo un poco.



Yo esperaba este día ansiosamente, es una experiencia que me gusta vivir a todo color y recordar con todo detalle.

Creo que he identificado algunas fases en estas dos ocasiones:



La indecisión: no saber si lo harás o no, y cuándo, y qué cosa te vas a tatuar. Esta puede durar cualquier lapso posible. Desde diez meses, como ésta ultima vez o diez años como la anterior. Tambien hay algo muy importante que hay que saber: dónde y quién te va a tatuar. Yo obviamente recurrí de nuevo a Pedro Álvarez.



La certeza: es un momento clave, cuando ya sabes que lo harás, de ahí, es cuestión de mínimo tiempo que decidas cuándo y qué diseño te harás.



La incertidumbre: ésta empieza desde que estás decidido, y continúa hasta que el tatuaje está terminado.

Dentro de ésta vives ese cosquilleo de días esperando hasta cuando se intensifica al estar esperando a que tu tatuador termine el stencil y te llame. Te acomodas en su lugar de trabajo, generalmente ellos buscan que estés en una posición totalmente cómoda, te espera un buen rato de incomodidad.

Lo que sigue es que se prepare. Se pone los guantes, alista las tintas, te muestra las agujas para que veas que son nuevas, el ungüento, las toallas de papel, el líquido con el que limpia tu piel, el motor que hace ese ruido infernal, ajusta la lámpara.



Lo siguiente es marcar tu piel con el stencil, para que estés seguro de que está en el lugar que lo has pedido. En este caso, para decidir, esperé a que Pedro terminara el diseño, para saber cuál sería su tamaño definitivo, le dije que me gustaría que estuviera en la base del cuello o en la base de la columna, aunque en el cuello tendría que verlo por que ya estaba ahí Leviatán. Observó mi cuello y me dijo que había espacio, pero que se vería muy amontonado y era preferible la cadera. El pequeño detalle es que ahí me iba a doler un poquito más.



Así, trazo unas líneas rojas para lograr centrar bien el diseño, y lo pasó a mi piel. Me puse cómoda y le advertí que en cuanto me tocara iba a brincar. Cosa que sucedió varias veces, ni modo es reflejo.

La incertidumbre en este caso es saber qué hay una enorme potencialidad para que quede chingón. Es así, porque sin lugar a dudas Pedro es el mejor tatuador que pude haber encontrado. Está garantizado que será bueno, y es posible, como sucedió, que terminara siendo mejor de lo que imaginé.





Como mi mejor amigo me acompañó esta vez, pude tener apoyo moral, además de que me traía chisme del tatuaje que estaban haciendo en otra parte del estudio, a mis espaldas, una increíble Coatlicue. Además tomaba fotos con su móvil del avance del tatuaje, pues,aunque lleve a Miles, mi cámara, olvidé recargar la batería desde el concierto de LB y no quiso encenderse.





Era una situación curiosa, estar en esa posición, trepada en una silla, con la ropa a media asta (ahí donde la espalda pierde su casto nombre), mientras hacían el tatuaje. Me sentía muy expuesta y vulnerable. Además, tatuador o no, tenía un hombre tocando mi trasero. Pero Pedro es todo un profesional, jajaja.



La contemplación: Esta empezó desde que Re me enseñaba el avance del tatuaje en su móvil, realmente es un aliciente para aguantar el estar viendo qué es lo que está vistiendo tu piel, y lo hará de ahora en adelante.

Fue duro, más difícil que con Leviatán. Las líneas largas, se sienten como navajas, sin embargo, el rellenado me sigue pareciendo la parte más difícil. Sobre todo en las zonas que quedan totalmente ennegrecidas, y si coinciden con el hueso, es toda una experiencia. Como la otra vez, trate de estar relajada y cuidar mi respiración. Hubo un momento en que mi respiración se adecuó al ritmo de trabajo, respiraba profundamente cuando Pedro “recargaba” la tinta de las agujas. Hubo también dos tipos diferentes de agujas, cosa que no recuerdo si sucedió con Leviatán. Una, la más delgada, sirvió para los detalles más minuciosos, la otra, bautizada en ese momento como “mi amiga la dolorosa” hizo gran parte trazado y rellenado. Esta fase en realidad no termina, aún ahora, acudo recurrentemente al espejo para admirar el signo que viste mi piel.





Tres horas después, El ojo cósmico del mítico gato negro estaba listo. La idea general es mía, pero la gloria de todo esto completamente de Pedro Álvarez. Si alguna vez se quieren hacer un tatuaje vayan a Evolution.









domingo, 12 de octubre de 2008

Tinta

Quiero que mi espalda sea el códice donde se lea mi historia. Que refleje tanto mi raíz como mi sentir, mi discurso. Que sea mi esencia.

Antes de Leviatán pensaba en iniciar con un fénix, por aquello del eterno retorno, o un gato, por razones más que obvias, pero no me decidía. El grabado de Rendón, siempre había estado en mi mente, su significación es crucial, el rostro furioso de Leviatán, sus garras, fueron los que me llevaron a La Barranca.

Idearlo como tatuaje fue relativamente sencillo. Tenía el booklet del disco Tempestad y el grabado de Endiablada Marea, en el que un demonio cabalga a Leviatán. Cuando se hizo el trabajo de “ensamblaje” le pedí a Pedro que quitara al demonio. El caos está más allá del bien y del mal, es simplemente el origen de todo y posiblemente el fin.

Ahora que él está ahí, invocando el principio de todo, es necesario buscar un nuevo símbolo. Tengo que empezar a pensar en conjunto, pues quiero que el resultado final, evoque un Estallido interno.

Por febrero empecé a manejar la idea de tatuarme a San Miguel, por aquello de su vínculo con Hermes y la hermenéutica y obviamente porque es un grabado soberbio. Antes de eso ya había manejado otras ideas: la sirena del mismo Tempestad u otros de sus elementos, entre ellos hay una estrella de mar y un caracol. Pero lo importante es encontrar cohesión con la idea general.

Recientemente empecé a manejar el "ideograma" Ollin cuyo significado es movimiento. Lo dibujé varias veces, añadiendo detalles que fueran más significativos, por ejemplo, sustituir el rostro humano del centro por el de un felino, pero no me sentí en línea con el resultado, seguramente Pedro mejoraría el diseño, sin embargo, y aunque se veía bien, en el fondo seguía la duda.

Sí, suena ilógico hacer una cita para tatuarme sin saber qué, pero yo sabía que el diseño iba a llegar, por eso me dí el tiempo para que llegara.

Y ahora que se aproximaba, problemas con mi increíble forma de no poner atención a las cosas que me rodean, me han dejado sin posiblidad de disponer de dinero.

Ya cambié la cita para el 24 de octubre, espero en este tiempo, relajarme y encontrar lo que realmente quiero, sino, dejaremos esto para mejores momentos.


martes, 16 de septiembre de 2008

The great gig in the sky



Wright, con esa mirada diáfana que transmitía cierta inocencia, nos dejó grandes cosas. Nada garantiza la inmortalidad, pero la música con este "espíritu" lleva a algo muy parecido.

martes, 22 de julio de 2008

kafka rules

Me da miedo esta ventana.

Ustedes me ven o creen que me ven. Yo creo que me expongo y en realidad sólo develo lo que quiero que vean. Qué maligno, ja. Mi propia perversidad me sorprende. Sí lo sé, todo el mundo se apunta como perverso para hacerse más interesante. No soy la excepción.

Me doy miedo muchas veces.

Manipulo tan bien mis sentimientos y logro hacer realidad todo lo que me propongo. Tal vez sea que nunca me he enamorado realmente. Tal vez sea la práctica.

Pensando en mi obsesiva necesidad de cambio, me doy cuenta que lo mío no es el cambio superficial, sino la mutación, que es en sí, una vil adaptación al ambiente. Un impulso externo en el que poco tiene que ver la voluntad.

Confieso que guardo cosas inconfesables. Cosas más negras que el fondo negro de este blog.

Todo llega siempre a un punto de retorno.

Todo lo que retorna se mueve.

En definitiva, el movimiento es la opción, no más estúpidas encrucijadas.

martes, 12 de febrero de 2008

esperaste pacientemente a que estuviera libre, a que me decidiera. por eso te respeto. me enseñaste algo por lo que jamás te agradecí, un don: el desprendimiento.

las experiencias derivadas de todo esto me dieron la estabilidad que tanto necesitaba. me enseñaste, sin saberlo, que el respeto y la sinceridad son también una puerta al placer, una más segura que el amor.

ese ha sido y será el fundamento principal de la estructura, en la cual fuiste el primero, el más recurrido, en el que deposité toda mi confianza.

por eso, desprenderme de ti, ha sido fácil. no hay más.

has explicado tus razones y refrendado el respeto que te tengo.

te deseo que seas feliz. te lo mereces

gracias a ti también, por todo.

lunes, 31 de diciembre de 2007

primer propósito de año nuevo

voy a ser un gato bueno

por eso no voy a enviarle por mail a tu mujer todas esas conversaciones por msn en las que tanto me decías.

Querido:

tu problema no soy yo, son tus mentiras.

martes, 25 de diciembre de 2007

In memoriam


Gerardo Aguilar Tagle 1955-2007.




Guitarrista y letrista de una banda irreverente e inigualable.

Come on you target for faraway laughter,
come on you stranger, you legend, you martyr, and shine!


jueves, 13 de diciembre de 2007

beat me

"Mi querido muchacho, las personas que sólo aman una vez en la vida son realmente las personas superficiales. A lo que ellos llaman su lealtad, y su fidelidad, yo lo llamo sopor de rutina o falta de imaginación. La fidelidad es a la vida de las emociones lo que la coherencia a la vida del intelecto: simplemente una confesión de fracaso. ¡Fidelidad! Tengo que analizarla algún día. La pasión de la propiedad está en ella. Hay muchas cosas de las que nos desprenderíamos si no tuviéramos miedo de que otros las recogieran. Pero no te quiero interrumpir. Sigue con tu historia".

Oscar Wilde. El retrato de Dorian Gray.
Gracias Clauss.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

MI TATOO


tatoo-lu copy, originalmente cargada por gato en la oscuridad.

Recuerdan a Francisco Torres, siii, ese webmaster que nos dejó por una vieja... ermmm (Saludos Amor!!)
Bueno pues me hizo el enormísimo favor de diseñar esta maravilla que cubrirá una parte de mi espalda.
Aplausos para el señor.

Sin embargo, mi asesor en tatuajes, me dice que el dibujo es muy denso y hay que buscar una manera de hacerlo más ligero.

Sigo pensando en ello.

Pero la base ahí está.

Hermoso, no?





martes, 16 de octubre de 2007

al poeta


Francisco Hernández 2, originalmente cargada por Cazador de Tatuajes.

Viví veinticinco años sin ti. Veinticinco años sin saber que necesitaba leerte al menos cuando la luna no está y no sé donde buscarla.
Llegaste entre maullidos y no podía ser de otra forma. Eres una enfermedad contagiosa de todos los gatos de mi camada.

Los síntomas son confusos: alegría inusitada, encantamiento irracional, sensorialidad plena, casi villana.

Fui con el bibliotecario, hombre de ciencia, para que me diagnosticara. Me dijo que presento un serio cuadro de nostalgia perenne a causa del síndrome de la antología agotada.

Te he buscado debajo de las piedras y de los bestsellers. En callejones pintorescos de cuyo nombre no quiero acordarme. Busqué tus huellas, busqué tu voz, busqué tus ojos.

Hasta que una noche profunda encontré tu estampa que ilumina esta página.

Y qué te puedo decir, que tus dedos largos no hayan escrito ya, y que tal vez al escucharlo de viva voz, lo pueda entender por fin :
que la luna no es una gota de semen,
que el dolor será mi alimento aún después de muerta y por supuesto,
que ojalá te encuentres con los ojos de todos los que te han leído.

al poeta

Viví veinticinco años sin ti. Veinticinco años sin saber que necesitaba leerte al menos cuando la luna no está y no sé donde buscarla.
Llegaste entre maullidos y no podía ser de otra forma. Eres una enfermedad contagiosa de todos los gatos de mi camada.

Los síntomas son confusos: alegría inusitada, encantamiento irracional, sensorialidad plena, casi villana.

Fui con el bibliotecario, hombre de ciencia, para que me diagnosticara. Me dijo que presento un serio cuadro de nostalgia perenne a causa del síndrome de la antología agotada.

Te he buscado debajo de las piedras y de los bestsellers. En callejones pintorescos de cuyo nombre no quiero acordarme. Busqué tus huellas, busqué tu voz, busqué tus ojos.

Hasta que una noche profunda encontré tu estampa que ilumina esta página.

Y qué te puedo decir, que tus dedos largos no hayan escrito ya:

Y que tal vez al escucharlo de viva voz, ya lo pueda entender:
que la luna no es una gota de semen,
que el dolor será mi alimento aún después de muerta y por supuesto,
que ojalá te encuentres con los ojos de todos los que te han leído.