Mostrando entradas con la etiqueta tatuaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tatuaje. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de julio de 2010

Los valores son como tatuajes

Como todos ustedes saben, en Guanajuato hay muchos panistas con ideas retrogradas (en todos lados hay, pero creo que en Guanajuato tienen la mala fortuna de que hay muchos y cuando se trata de elegir gobernantes y funcionarios no tienen más de dónde escoger) una de esas personas es Luz María Ramírez Villalpando, Directora del Instituto de la Mujer de Guanajuato, quien como sabrán, dijo que las mujeres tatuadas y con perforaciones son un ejemplo de la pérdida de valores en la sociedad.

Continuando con sus declaraciones agregó que un joven le dijo que quería hacerse una perforación en los genitales, y entonces pregunta de forma muy, muy ingenua ¿y a quién se lo vas a presumir?

Es obvio señora Directora del Instituto de la Mujer de Guanajuato, se lo va a presumir a todo el mundo (para eso son las redes sociales) y seguramente será más popular en la escuela y se lo mostrará a su o sus parejas sexuales, quienes van a llevarse una agradable sorpresa, porque las perforaciones en los genitales masculinos tienen, entre otras funciones, la de proporcionar mayor placer a la pareja.

La funcionaria, habla de un valor llamado "salud" (sic) y se excusa diciendo que a lo mejor, las tatuadas pensamos que nos vemos muy “originales”, pero que en realidad estamos atentando contra nuestra salud.

Hasta donde sé, la "salud" más que un valor, es un derecho, y aunque sí es una condición tangible a la que le asignamos un valor, los valores no son condiciones tangibles que se pueden observar y medir en el cuerpo de una persona.

Los valores hacen referencia al deber ser. Son guías que orientan la conducta de los seres humanos. Un claro reconocimiento de ellos contribuye a tomar decisiones congruentes con lo que se piensa y se cree. Los valores de un individuo reflejan los valores dominantes de una sociedad.

Afirmar que la piel es la depositaria de los valores de una persona es una equivocación. Decir que la apariencia de la piel es un ejemplo de la pérdida de valores, es además un reflejo de su ignorancia en el tema de los valores, pues éstos no se “pierden” se adquieren durante la infancia principalmente a través de la familia y se reafirman y adaptan durante la adolescencia y la adultez. Entonces los valores se convierten en algo así como un tatuaje, algo que distingue a la persona y que va a estar con él de forma casi inalterada, para siempre. Entiéndase eso, metafóricamente.

Pero los valores no los construye el individuo de la nada, en la conformación de la esfera de valores interviene el contexto social. Históricamente, los valores no son estáticos.

Lo único que hizo esta mujer, fue hacer evidente un prejuicio, y eso es discriminación.

Y con esa misma boquita, nos habla de valores.

Una declaración de este tipo amerita su destitución. Hasta ahora, ni el instituto estatal ni el nacional han hecho declaración alguna. Como que esperan que se nos olvide. O piensan que aún sigue el mundial, no lo sé.

Quien sí hizo declaraciones, fue la presidenta del grupo antiabortista Coalición Ciudadana de la Familia y la Vida (Cofavi), Beatriz Rodríguez Moreno, dijo que la funcionaria ha hecho un trabajo extraordinario e invitó a empresas y escuelas a rechazar a las personas que hayan hecho las citadas modificaciones en su cuerpo.

Y no contenta con ello nos comparó con vacas:

“Las mujeres y los hombres, agregó, no pueden usar su cuerpo para grafitearlo porque físicamente es una agresión. Es como con las vacas: se marcan para delimitar la raza o cosas así.”

Esto no nada más es discriminación, también es persecución.

Pero obviamente, ambas mujeres además de prejuiciosas y discriminadoras son unas ignorantes en el tema de los tatuajes y perforaciones.

Para hablar de riesgos a la salud relacionados, tendríamos que entrar en todo un análisis histórico, que terminaría concluyendo que sí, hubo un tiempo en que por las condiciones en que se realizaban estas modificaciones corporales, podía representar un alto a moderado riesgo para la salud, si hablamos de prácticas rituales en comunidades rústicas, pero en la actualidad, una persona responsable, puede realizarse los tatuajes que quiera, terminar como un tapete persa como yo quisiera, y no haber expuesto su salud en lo más mínimo.

#Estudios recientes confirman que han muerto y sido afectadas en su salud más personas en la guerra contra el narcotráfico que haciéndose tatuajes o perforaciones.

Ayer mismo, la queridísima @pulgarebelde me facilitó este link donde uno puede levantar una queja o reclamación contra personas que consideramos han cometido un acto de discriminación. Ya envié una reclamación (pues se trata de una funcionaria de gobierno) contra Luz María Ramírez Villalpando y espero que se tomen cartas en el asunto.

El ombusdman Gustavo Rodríguez Junquera integró la queja por oficio 215/10-A y dio tres días para que Ramírez Villalpando explique las declaraciones que hizo ante 250 militantes panistas reunidos en León, informó el vocero de la PDHG, José Luis Pérez. También se invita a las mujeres guanajuatenses a ratificar esa queja.

Ahora un anuncio parroquial:

De este tema, y del #derechoadecidir estaré hablando el día de mañana en #SinLugar Foro para las ideas desplazadas. Mi presentación que se realizará a las 11:15 h se titula Vivir los derechos. ¿Si en lugar de garantizarlos las instituciones los niegan ¿qué queda?

Podrán visualizar un breve recuento del tema y luego se realizará un debate en tiempo real. Los invito a estar pendientes de los debates que se realizarán en esta primera emisión.

Y nomás como colofón, hoy llevo a una de mis más preciadas amigas a que se haga un tatuaje. Por que ese es su deseo y su decisión.

Acá pueden ver, una opinión muy acertada de la queridísima @moonwarden Tatuajes y Guanajuato y acá la opinión de mi también muy querido @pinheadsito sobre el tema.


viernes, 3 de julio de 2009

Equilibrio

Mis tatuajes son una ecuación, una trama de significados con la que intento darle dirección a mi vida.

Leviatán es el caos antes de la creación, el inmenso caldo de cultivo que representa mis primeras décadas de vida, el que yo siempre haya sido una persona lejana a los conflictos no quita que en el fondo mi mapa mental sea un completo caos. Por un lado está esa particular condición, olvidar fácilmente. Cuando se trata de asuntos desagradables, puede ser una bendición, pero las más de las veces me deja una sensación de años de vacío que no puedo llenar con recuerdos. Por otro lado fue en mucho la indefinición, el estar confiada en que lo que voy necesitando me llega fácil y sin esfuerzo, siempre fui una niña que vivía en una burbuja, no una de comodidad pero sí una de protección y de un momento a otro me salí y enfrente de manera kamikaze muchos riesgos. Eso me hizo ser diferente, eso hace que la gente que me conoció en la adolescencia, no conciba lo que soy ahora.

Ollin Lo dice todo por sí mismo, llegó en un momento en que sabía que tenía que dejar la pasividad y el temor a enfrentarme a los desafíos de estar vivo, intentar sacudirse la mediocridad y retomar la vida independiente. El cambio a pesar de siempre ser excitante, me daba miedo y el miedo me paralizaba. Todavía sigo sintiendo miedo al cambio, pero al menos, ya no me detiene.

Ahora viene el equilibrio, el hecho de que me haga un tatuaje que lo represente no significa que será algo que pueda dar por hecho. Es simplemente el reflejo de una necesidad, un propósito que desde ahora marcará el rumbo.

¿Lo lograré?

sábado, 10 de enero de 2009

sharing ideas

A lot of your work is known in the United States, when do you plan visit the States?

Pedro: I don't have plans to go to the United States in the near future. I have been there a few times already. Many people ask me why I don't go. It's simple: I don't have a visa and I don't want to go through the humiliation at the embassy to get it.

Entrevista a Pedro Álvarez en Lowrider Arte
Por eso me cae tan bien.
Y actualmente está participando en una convocatoria del Tequila 1800 para diseñar el arte de las botellas. Aquí pueden ver y votar por sus diseños.

domingo, 26 de octubre de 2008

Entrego mi carne a tus navajas

Diez meses habían pasado desde la última vez que la aguja dejó en mi piel una marca indeleble. Sí, dije que no lo volvía a hacer, no un tatuaje tan grande.



¿Es una adicción? Creo que no. Hay que repensar bien esa idea. Más bien es un gusto personal. Como jugar dominó o enchinarte las pestañas, si lo dejas de hacer no pasa nada.



Lo que sí, es que hay que estar muy seguro de qué es lo que se quiere tener en la piel para siempre y si esto no va a traer problemas en el futuro, más que nada de tipo laboral (depende mucho a qué te dediques), pues desgraciadamente, sigue habiendo discriminación o restricciones que pueden tener un poco de sentido, sólo un poco.



Yo esperaba este día ansiosamente, es una experiencia que me gusta vivir a todo color y recordar con todo detalle.

Creo que he identificado algunas fases en estas dos ocasiones:



La indecisión: no saber si lo harás o no, y cuándo, y qué cosa te vas a tatuar. Esta puede durar cualquier lapso posible. Desde diez meses, como ésta ultima vez o diez años como la anterior. Tambien hay algo muy importante que hay que saber: dónde y quién te va a tatuar. Yo obviamente recurrí de nuevo a Pedro Álvarez.



La certeza: es un momento clave, cuando ya sabes que lo harás, de ahí, es cuestión de mínimo tiempo que decidas cuándo y qué diseño te harás.



La incertidumbre: ésta empieza desde que estás decidido, y continúa hasta que el tatuaje está terminado.

Dentro de ésta vives ese cosquilleo de días esperando hasta cuando se intensifica al estar esperando a que tu tatuador termine el stencil y te llame. Te acomodas en su lugar de trabajo, generalmente ellos buscan que estés en una posición totalmente cómoda, te espera un buen rato de incomodidad.

Lo que sigue es que se prepare. Se pone los guantes, alista las tintas, te muestra las agujas para que veas que son nuevas, el ungüento, las toallas de papel, el líquido con el que limpia tu piel, el motor que hace ese ruido infernal, ajusta la lámpara.



Lo siguiente es marcar tu piel con el stencil, para que estés seguro de que está en el lugar que lo has pedido. En este caso, para decidir, esperé a que Pedro terminara el diseño, para saber cuál sería su tamaño definitivo, le dije que me gustaría que estuviera en la base del cuello o en la base de la columna, aunque en el cuello tendría que verlo por que ya estaba ahí Leviatán. Observó mi cuello y me dijo que había espacio, pero que se vería muy amontonado y era preferible la cadera. El pequeño detalle es que ahí me iba a doler un poquito más.



Así, trazo unas líneas rojas para lograr centrar bien el diseño, y lo pasó a mi piel. Me puse cómoda y le advertí que en cuanto me tocara iba a brincar. Cosa que sucedió varias veces, ni modo es reflejo.

La incertidumbre en este caso es saber qué hay una enorme potencialidad para que quede chingón. Es así, porque sin lugar a dudas Pedro es el mejor tatuador que pude haber encontrado. Está garantizado que será bueno, y es posible, como sucedió, que terminara siendo mejor de lo que imaginé.





Como mi mejor amigo me acompañó esta vez, pude tener apoyo moral, además de que me traía chisme del tatuaje que estaban haciendo en otra parte del estudio, a mis espaldas, una increíble Coatlicue. Además tomaba fotos con su móvil del avance del tatuaje, pues,aunque lleve a Miles, mi cámara, olvidé recargar la batería desde el concierto de LB y no quiso encenderse.





Era una situación curiosa, estar en esa posición, trepada en una silla, con la ropa a media asta (ahí donde la espalda pierde su casto nombre), mientras hacían el tatuaje. Me sentía muy expuesta y vulnerable. Además, tatuador o no, tenía un hombre tocando mi trasero. Pero Pedro es todo un profesional, jajaja.



La contemplación: Esta empezó desde que Re me enseñaba el avance del tatuaje en su móvil, realmente es un aliciente para aguantar el estar viendo qué es lo que está vistiendo tu piel, y lo hará de ahora en adelante.

Fue duro, más difícil que con Leviatán. Las líneas largas, se sienten como navajas, sin embargo, el rellenado me sigue pareciendo la parte más difícil. Sobre todo en las zonas que quedan totalmente ennegrecidas, y si coinciden con el hueso, es toda una experiencia. Como la otra vez, trate de estar relajada y cuidar mi respiración. Hubo un momento en que mi respiración se adecuó al ritmo de trabajo, respiraba profundamente cuando Pedro “recargaba” la tinta de las agujas. Hubo también dos tipos diferentes de agujas, cosa que no recuerdo si sucedió con Leviatán. Una, la más delgada, sirvió para los detalles más minuciosos, la otra, bautizada en ese momento como “mi amiga la dolorosa” hizo gran parte trazado y rellenado. Esta fase en realidad no termina, aún ahora, acudo recurrentemente al espejo para admirar el signo que viste mi piel.





Tres horas después, El ojo cósmico del mítico gato negro estaba listo. La idea general es mía, pero la gloria de todo esto completamente de Pedro Álvarez. Si alguna vez se quieren hacer un tatuaje vayan a Evolution.









domingo, 12 de octubre de 2008

Tinta

Quiero que mi espalda sea el códice donde se lea mi historia. Que refleje tanto mi raíz como mi sentir, mi discurso. Que sea mi esencia.

Antes de Leviatán pensaba en iniciar con un fénix, por aquello del eterno retorno, o un gato, por razones más que obvias, pero no me decidía. El grabado de Rendón, siempre había estado en mi mente, su significación es crucial, el rostro furioso de Leviatán, sus garras, fueron los que me llevaron a La Barranca.

Idearlo como tatuaje fue relativamente sencillo. Tenía el booklet del disco Tempestad y el grabado de Endiablada Marea, en el que un demonio cabalga a Leviatán. Cuando se hizo el trabajo de “ensamblaje” le pedí a Pedro que quitara al demonio. El caos está más allá del bien y del mal, es simplemente el origen de todo y posiblemente el fin.

Ahora que él está ahí, invocando el principio de todo, es necesario buscar un nuevo símbolo. Tengo que empezar a pensar en conjunto, pues quiero que el resultado final, evoque un Estallido interno.

Por febrero empecé a manejar la idea de tatuarme a San Miguel, por aquello de su vínculo con Hermes y la hermenéutica y obviamente porque es un grabado soberbio. Antes de eso ya había manejado otras ideas: la sirena del mismo Tempestad u otros de sus elementos, entre ellos hay una estrella de mar y un caracol. Pero lo importante es encontrar cohesión con la idea general.

Recientemente empecé a manejar el "ideograma" Ollin cuyo significado es movimiento. Lo dibujé varias veces, añadiendo detalles que fueran más significativos, por ejemplo, sustituir el rostro humano del centro por el de un felino, pero no me sentí en línea con el resultado, seguramente Pedro mejoraría el diseño, sin embargo, y aunque se veía bien, en el fondo seguía la duda.

Sí, suena ilógico hacer una cita para tatuarme sin saber qué, pero yo sabía que el diseño iba a llegar, por eso me dí el tiempo para que llegara.

Y ahora que se aproximaba, problemas con mi increíble forma de no poner atención a las cosas que me rodean, me han dejado sin posiblidad de disponer de dinero.

Ya cambié la cita para el 24 de octubre, espero en este tiempo, relajarme y encontrar lo que realmente quiero, sino, dejaremos esto para mejores momentos.


viernes, 28 de diciembre de 2007

Mi guardaespaldas

Muchas cosas pasaron en mi vida este año.

Un año más que vivo con mi familia, y en particular junto a mi sobrino Emi (aka Mosho, My Precious, Batata*) la luz de mis ojos que me contagia su energía y sus ganas de conocer y demoler el mundo.

Los lazos que me unen a muchas personas se estrecharon, gracias a la sinceridad y a la hermandad que existe. Gracias a todos mis amigos por estar.

Me desenamoré, me obsesioné (dos veces, jajaja) y entendí algo bien importante sobre lo que es el amor (se los diría, pero es algo que cada quien debe aprender).

Este año pasé de aborrecer mi trabajo y toda la ociosidad en la que me tenía inmersa, a ver cómo mi esfuerzo era reconocido y cómo mis propuestas se cristalizaban.

Pero lo que sin duda va a marcar este año, el número 27 en mi vida, es que desde ahora tengo un guardaespaldas.


Les presento a Leviatán, aka El dientón.
( no mordemos, jajaja)

Leviatán es una obra colectiva. Esta basado en dos grabados de Joel Rendón, el primero es el booklet de La Tempestad, segundo disco de La Barranca, el primero que yo escuché y que me cambiara la visión que tenía sobre la música. De ahí el significado. El segundo grabado se llama Endiablada marea.

La segunda persona que contribuyó fue obviamente quien diseñó el tatuaje partiendo de los grabados, Pedro Álvarez, tatuador de renombre internacional.

Tardé diez años para decidirme a hacerme un tatuaje, más o menos desde que escuché el Tempestad, precisamente. Tardé más de seis meses en elegir el diseño y más de un mes en encontrar al tatuador indicado.

Fue un proceso bastante largo, muchas personas como Lagartija, Nahuii y Dulce Geisha me sugirieron lugares para hacerlo, otros como Semidiós, Re y Francisco, tuvieron la paciencia de escuchar mis dudas y darme sus puntos de vista.

¿Qué como me decidí? Dos factores, en cuanto vi la galería de Pedro me enamoré de sus tatuajes. Su estilo único y su impresionante técnica me dejaron sin palabras.

Para este momento yo ya había visitado numerosos estudios por toda la ciudad, en varios de ellos, había mostrado los grabados y me habían hecho presupuestos. Es ahí donde entra el segundo factor, de todos los estudios que visité, él fue el único tatuador que salió a atenderme personalmente para que le explicara mi idea. Hablamos unos minutos, me dio sus sugerencias y entonces supe que él sabría plazmar lo que yo quería. Y así fue.

El Proceso

A principios del este mes visité Evolution, donde he de decir, me trataron muy bien. La cita quedo para el día 27, aunque luego intenté cambiarla para que Re estuviera conmigo, pero fue imposible.

No sé cómo le hice, supongo que todo el tiempo que desee un tatuaje ayudó mucho para que me mentalizara y soportara poco más de tres horas de trabajo, de Pedro claro, yo nada más intentaba relajarme para que me doliera menos (como quien dice, flojita y cooperando, jaja).

Lo que sí me trastornaba era el ruido de la maquinita, afortunadamente me previne y llevé a Floyd para escuchar a La Barranca, ya saben, para acentuar el mood.


La sensación es curiosa y cada parte del proceso es diferente. Las líneas cortas casi no se sienten, las largas son como un corte superficial de navaja, suena muy doloroso, pero es totalmente soportable. El rellenado es una sensación más cercana al ardor, por momentos un tanto punzante. Cuando la aguja se posa en zonas donde la piel es más cercana al hueso, se siente como si todo el esqueleto "vibrara". Al final, he de confesarlo, ya pedía esquina.


Por último, la foto del recuedo junto a Pedro, a quien agradezco infinitamente esta experiencia que no sé por qué, pero creo que vamos a repetir, jajajajaja. Ya se que me veo fatal, pero, ¿qué esperaban?



p. s. Mi guardaespaldas, leal a su naturaleza, a desatado la marea: mi papá no me dirige la palabra, mi mamá teme que traiga el demonio dentro, mi sobrina se asustó en cuanto lo vio. A fin de cuentas sólo una reacción de esas me pareció libre de prejuicio: Emi dijo, "que chiiiido" en cuanto lo vio.


* Batata en el lenguaje de Emi significa Rata de dos patas.