lunes, 23 de mayo de 2011

Encuentre las diferencias

Thors



El Emi
Ustedes perdonarán la baja calidad de las fotos pero sólo tenía el destephone a la mano.
Seguirito me van a decir que Thors no está dormida, pues qué creen, sí estaba dormida, así duerme ella a veces, como gata catatónica suprema.

miércoles, 18 de mayo de 2011

I [chilaquiles] You

Como yo sé que todos amamos los chilaquiles, les voy a pasar mi receta:

Comprenzen lo siguiente:

Un kilo de tomate [verde]
Tres chiles serranos
Media pechuga de pollo
Una cebolla mediana
Un diente de ajo
Media cucharada de aceite, el de su preferencia
300 gramos de queso fresco rallado
Crema, lechuga, aguacate, epazote y frijoles refritos al gusto
Totopos [pueden freir las tortillas o comprar un paquete especial para chilaquiles]


Preparación:
Lo primero que debe quedar listo es el caldo de pollo. En una cacerola pongan a hervir el pollo con el ajo y un trozo pequeño de la cebolla. Cuando esté hirviendo agreguen sal al gusto.

Laven y corten en cuatro los tomates [se cortan para verificar que estén en buenas condiciones] licúenlos junto con los chiles que, espero, también se les haya ocurrido lavar.

En una cacerola coloquen el aceite y pónganlo a calentar a fuego bajo. Cuando el aceite esté bien caliente, pongan media rodaja de cebolla a freír en él. Acitronar, que le llaman. Pueden sacar la cebolla o dejarla ahí, según les agrade. Viertan un poco de la salsa de tomate y dejen que hierva unos segundos. Viertan el resto. Agreguen caldo de pollo [¡sí, el de la pechuga! ] para sazonar y hasta que la salsa quede tan espesa como prefieran. Es importante que recuerden en esta parte poner el epazote para terminar de sazonar la salsa, a mí se me olvida el 50% de las veces.

Mientras hierve la salsa, pueden desmenuzar la pechuga, y picar el resto de la cebolla finamente o en rodajas.

Una vez que hierva, prueben la salsa, si está muy picosa, le van a tener que echar más caldo de pollo y quedará aguada pero ni modo, es eso o redecorar el baño.

Para servir los chilaquiles prefiero usar tazones, ponen un poco de frijoles refritos y encima los totopos. Viertan suficiente salsa en el tazón considerando que los totopos la van a absorber.

Decoren con trocitos de lechuga, aguacate, queso y crema.

Cómanselos rápido o se van a remojar y entonces van a perder todo el chiste.

Liiiiiiisto, de-li-cio-so.

/\ _ /\
(=^-^=) Ñau.

martes, 17 de mayo de 2011

Mis sobrinos al poder

Llegué el nueve de mayo a casa de mi prima Doda para celebrar su cumpleaños. Como el ocho fue la Marcha Nacional, no llegué a celebrarlo con toda la familia. Y me encuentro a Abichuela bailando ballet mientras ve una película de barbiesprincesas todassoniguales.

Está muy emocionada con el ballet y quiere que ya la metan a una escuela, lo cual, sucederá muy pronto. Platicamos, cenamos y seguimos platicando, me pregunta Abichuela si quiero ver su obra maestra, por supuesto le dije que sí. En diez minutos, dos sillas, dos tubos de los cortineros, una cortina y su casita de princesas se convirtieron en un escenario con todo y telón. Al frente, mi cuñado y yo la hicimos de público conocedor.


Doda y Abichuela se acomodaron detrás del telón y apareció un sol que cantaba canciones y luego quería agua de jamaica, un par de payasitas que iban por el bosque preguntando a una catarina y una jirafa dónde conseguir croquetas de uva para un gatito calcetín azul. Abichuela cantaba y se doblaba de risa al mismo tiempo. Al final todos los títeres salen a recibir aplausos y cierra el telón luego de que aplaudimos también a la gran productora.


Llegué el diez de mayo a casa de mis padres y Emi me recibió con un alboroto enorme, estaba feliz porque mi papá le había prometido comprarle una cajita de plastilina de colores y él quería hacer la historia de SuperCan. Mientras comía el delicioso pozole que había preparado mi mamá, se dedicó a contarme la historia: SuperCan salvando el día, volando entre los edificios, cuando de pronto un tornado le quitaba sus poderes y aparecía SuperCan Malvado y había más malechores y se estampaban en un edificio y luego el tornado se iba y regresaban los poderes de SuperCan y luchaba contra su némesis malvado y supongo que al final o en algún momento, comía super croquetas.


Fueron por la plastilina y descubrimos que todos esos años jugando play-doh eran un muy buen propedéutico para un creador preescolar de slow motion.


Una semana después, Emi conserva en muy buen estado sus tubitos de plastilina y sigue modelando figuras de SuperCan y SuperCanMalvado y saben qué, son muy elementales, pero a huevo que les ves cara de perro con capa.


Abichuela tiene cinco años y Emi está apunto de cumplir seis. Les aviso, se van a comer al mundo.

miércoles, 13 de abril de 2011

Para leer y meditar

Las condiciones para la reducción de la agresión defensiva.

Como la agresión defensiva es una reacción preparada filogenéticamente contra las amenazas a los intereses vitales, no es posible cambiar su base biológica, pero puede controlarse y modificarse como los impulsos arraigados en otras disposiciones instintivas. La principal condición empero para la reducción de la agresión defensiva es la reducción de los factores realistas que la motivan. Esbozar un programa de cambios sociales que lo llevara a cabo es a todas luces una tarea que no puede emprenderse dentro del marco de este libro, y me limitaré a unas cuantas observaciones.
La condición principal, naturalmente, es que ni los individuos ni los grupos se amenacen unos a otros. Esto depende de que haya bases materiales que provean una vida digna para todos y haban la dominación de un grupo por otro imposible e ininteresante. Esta condición podría realizarse en un futuro previsible mediante un sistema diferente de producción, propiedad y consumo; pero decir que podría hacerse, naturalmente, no quiere decir que se hará ni que sea fácil. De hecho es una tarea enormemente difícil que por esa misma razón solamente muchas personas con buenas intenciones prefieren no hacer nada; esperan impedir una catástrofe cantando ritualmente las alabanzas del progreso.
El establecimiento de un sistema quegarantice el proveimiento de las necesidades básicas y sobre todo la desaparición de las clases dominantes. El hombre tendrá que dejar de vivir en condiciones de “zoológico”, habrá que devolverle su plena libertad y todas las formas de poder explotador habrán de desaparecer. El que el hombre sea incapaz de arreglárselas sin jefes ni contralores es un mito que refutan todas aquellas sociedades que funcionan perfectamente sin jerarquías. Naturalmente, esa transformación acarrearía cambios radicales, políticos y sociales, que modificarían todas las relaciones humanas, la estructura familiar, la educacional, la religiosa y las relaciones entre individuos en el trabajo y el ocio.
En tanto la agresión defensiva es una reacción no a peligros reales sino a supuestas amenazas, debido a la sugestión de las masas y el lavado de cerebros, los mismos cambios sociales fundamentales abolirían la base para la aplicación de este género de fuerza psiquica. Basándose la sugestionabilidad en la impotencia del individuo y su pavor ante los jefes, los cambios políticos y sociales que acabamos de mencionar conducirían a su desaparición y correspondientemente, a la formación del pensamiento crítico independiente.
Finalmente, para reducir el narcisimo de grupo habría que eliminar la miseria, la monotonía, el embotamiento y la impotencia existentes en grandes sectores de la población. Esto no puede hacerse simplemente mejorando las condiciones materiales. No puede ser tan sólo el resultado de cambios drásticos en la organización social para hacerla pasar de la orientación hacia el poder, la propiedad y el mando a una orientación hacia la vida; de tener y atesorar a ser y compartir. Esto requerirá el más alto grado de participación activa y responsabilidad por parte de cada persona en su papel de trabajador o empleado de culquier género de empresa, así como en su papel de ciudadano. Habrá que idear formas enteramente nuevas de descentralización, así como nuevas estructuras políticas y sociales que acaben con la sociedad de anomia, la sociedad de masas compuesta de millones de átomos.
Ninguna de estas condiciones es independiente de las demás. Son parte de un sistema, y de ahí que la agresión reactiva pueda reducirse al mínimo sólo si todo el sistema, tal y como lleva existiendo en los últimos seis mil años de historia, puede reemplazarse por otro fundamentalmente diferente. Si esto ocurriere, las visiones que fueran utopía con Buda, los profetas, Jesús y los humanistas utopistas del Renancimiento, resultarían soluciones racionales y realistas, que servirían al programa biológico básico del hombre: la conservación y el desarrollo del individuo como de la especie humanos.

Anatomía de la destructividad humana. Erich Fromm.

lunes, 22 de noviembre de 2010

*cursor que titila*

Siempre he preferido la entrada de Blogger en blanco que la página en blanco. Seguramente porque es más fácil llenar de ideas random este espacio que estructurar oraciones que deben tener sentido, que van en otros espacios y con otros fines.

Han pasado miles de sensaciones por mi cuerpo en estos días. He aprendido una fórmula mágica que me llevó de un largo periodo sombrío a una sensación de paz que ahora puedo compartir.

Los detalles realmente no importan. Tengo a la felicidad sentada en el hombro derecho.

Importa que me sigo cuestionando a cada momento si estoy siendo la que quiero ser. Si estoy dando de mí en la justa medida. Si estoy recibiendo recíprocamente.

La conclusión realmente no importa. Tengo la convicción de que pase lo que pase, nada va a poder detenerme.

Con quien siento que me estoy debiendo unas palabras es con el Detective. La última vez que lo vi estaba muy cansada y harta de las circunstancias de ese día.

Luego de eso, siento que apenas me he detenido para respirar. Pequeños problemas suceden a grandes obstáculos, me he sentido incluso, rebasada por mis sentimientos, pero con suficiente ánimo para avanzar, respaldada por unas niñas que me han abierto sus brazos y me han hecho fuerte. Muy fuerte.

Me siento como hace once años, aquella tarde soleada, cuando salí del trabajo y me puse a caminar sin rumbo aparente, hasta llegar a una gran avenida con un andador en medio. Me senté en una banca y con los audífonos en posición escuchaba mientras sentía como la caricia del sol, el encuadre de la calle, la tranquilidad de la tarde sentada junto a mí ponía todo en su sitio y cada una de estas palabras tenía sentido:


Las quiero Ale-Eve-Volga-Julieta-Nan-Ady-Ali-Dulce.

El orden, realmente no importa.