sábado, 10 de enero de 2009

sharing ideas

A lot of your work is known in the United States, when do you plan visit the States?

Pedro: I don't have plans to go to the United States in the near future. I have been there a few times already. Many people ask me why I don't go. It's simple: I don't have a visa and I don't want to go through the humiliation at the embassy to get it.

Entrevista a Pedro Álvarez en Lowrider Arte
Por eso me cae tan bien.
Y actualmente está participando en una convocatoria del Tequila 1800 para diseñar el arte de las botellas. Aquí pueden ver y votar por sus diseños.

para empezar bien el año

Esto no es felicidad, es lo que le sigue...

lunes, 5 de enero de 2009

ya va a amanecer

y sigo tecleando boberas...
y peor, me puse a leer las boberas que he escrito. La de veces que he dicho que quiero titularme y la de veces que he escrito que tengo trabajo pendiente y ningunas ganas de hacerlo. Eso clínicamente se llama ser muy pendeja.

Tengo un ultimátum. Más bien dos. Lo malo es que al haber dos, el impacto de la palabra se pierde. Y me vuelve a valer madres. Creo que eso etimológicamente es ser muy valemadrista. Y saben qué es lo peor, me gusta ser así.

¿Saben qué he coleccionado últimamente? insultos, unos muy bromeados que yo veo muy en serio. Los tiré de la bandeja del phone y del historial de mensajes. No quiero saber nada de ellos. Si quieres demostrar que las cosas pueden ser de otra forma, adelante.

Y ayer/hoy, el colmo: reclamos innecesarios. Desde cuando ser inmoral es tan difícil.

Lo que no saben, par de dos, es que tengo un ojo del augurio en la rabadilla y que cuando ustedes van, yo ya hasta hice mi declaración de impuestos.

Demonios, tengo las patitas frías, voy por mis calcetas de lana.

jueves, 1 de enero de 2009

El primero del año

Lo que hice el año pasado y me hace sentirme orgullosa

  1. Arrear una vaca sagrada ( y no precisamente de la India) y sacar un buen proyecto que fue:
  2. Crear un curso en línea
  3. Posar desnuda para un proyecto artístico
  4. Pisar la frontera norte
  5. Freelancear
  6. Leer mis “poemas” en público
  7. Hacerme otro tatuaje
  8. Largarme de vacaciones hasta donde me alcance el varo (y si no me alcanza también)
  9. Publicar otro material educativo
  10. Independizarme de la casa paterna
  11. Seguir en Metatextos
  12. Quitarme muchos traumas y prejuicios y vivir más intensamente

Lo que no quisiera repetir

  1. Madrearme la espalda
  2. Ir al ISSSTE
  3. Caerme de una escalera (y volver a madrearme la espalda)
  4. Dormir a dos de mis perritos

Lo que le quedo debiendo a este año:

  1. Muchos libros no leídos
  2. Muchos cuentos no escritos
  3. La pinche titulación otra vez
  4. Cortarme el pelo
  5. Cambio de chamba
  6. Comprarme mi capucha de encaje
  7. Nanowrimo

Lo qué quiero en el futuro

  1. Comprarme un depa
  2. Hacer una maestría
  3. Mochilear en las Europas

Lo mejor de todo es que para cada una de ellas, ya he dado el primer paso. La idea es que cada año pinta tan bien como lo quieras ver, si hay problemas enormes que parece insuperables, yo lo veo de esta manera, lo único enorme e insuperable es la muerte.



Que tengan un excelente año y si quieren cumplir sus proyectos y sueños yo les doy la clave: no se duerman, actúen.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Esto sí es espíritu navideño


Todavía no sé si le voy a Los peces en el río o a Rodolfo el emo, les transcribo dos, pero mejor vayan y escuchen cada uno de los villancicos de Fernando Rivera Calderón y Tiaré Scanda.

No sé de paz.

No sé de paz,
no sé de amor,
nadie duerme y menos yo,
es tanto miedo el que da esta ciudad,
el paraíso de la impunidad,
brilla la estrella de paz,
brilla por su ausencia.

No sé de paz,
no sé de amor,
siempre miro alrededor
no vaya a ser que ese dulce señor
sea ratero o secuestrador
brilla la estrella de paz,
brilla por su ausencia.

No sé de paz
no sé de amor
nadie duerme y menos yo
cada quien anda cargando su cruz
ni quien se acuerde del pobre Jesús
brille la estrella de paz
brile la estrella de amor."

Los peces del río

Un día me estaba bañando
cuando el agua acabose
yo me estaba congelando
y que empiezo tose y tose

pero mira que me rasco las nueces y me río
pero mira que me rasco y se me quita el frío
luego mis nueces me empiezan a doler
y vuelve a darme frío voy a desfayecer.

El mundo está desauciado
ya se murió la esperanza
el narco está desatado
y el que no tranza no avanza

pero mira que me rasco las nueces y me río
pero mira que me rasco y se me quita el frío
luego mis nueces me empiezan a doler
y vuelve a darme el frío voy a desfayecer

Absurda es esta canción
cuando menciona los peces
ellos no beben el agua
esas son puras sandeces.

Pero como crees que beben los peces en el río
es como si yo bebiera el aire que respiro
beben y beben y vuelven a beber,
los que hacen villancicos lo hacen pa' componer

pero mira que me rasco las nueces y me río
pero mira que me rasco y se me quita el frío
luego mis nueces me empiezan a doler
y vuelve a darme frío voy a desfayecer.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Desnuda en la cornisa de un octavo piso

No, no fue porque haya llegado el látigo de ningún susodicho. Ni era un efecto de un momento de calenturismo, nada de eso. Fue por amor al arte. Y también porque, he de admitirlo, soy bien exhibicionista.

Yo fui de esas personitas que no quisieron ir a encuerársele al Spencer Tunik en el Zócalo por mucho que lo enarbolara como proyecto de arte y que mi alma Mater estuviera involucrada en el asunto. ¿Entonces por qué ahora sí? Pues porque esto me pareció más genuino y sobre todo, porque yo iba a ser un elemento fundamental, no la nalga 3486 en una foto llena de nalgas.

La idea era hacer una interpretación abstracta del encuentro de Edipo con la Esfinge, y sí adivinaron, no me tocaba ser Edipo. El escenario era la cueva de la Esfinge que reinterpretado terminó siendo un departamento bastante mono en Huipulco. Y hasta allá fui un sábado por la tarde. Platicamos qué era lo que tenían pensado y les pedí que fueran totalmente directivos conmigo ya que desde los primeros contactos yo les había advertido que no tenía idea de cómo posar para fotos así… (dije fotos así). También comenté la existencia de Leviatan y del Ojo del mítico gato negro, pero me dijeron que no había bronca, que hasta iba bien con toda esa onda.

Originalmente, en la foto aparecerían otras dos personas, pero al final de cuentas les dio frío y no fueron, por lo que se tuvo que hacer un trabajo más abstracto usando cosas que estuvieran al alcance. Entonces sí, me convertí en el elemento humano más importante de la composición. Ja.

Y la neta, ahí en la cornisa de la ventana, sí hacía frío. Fue una situación bastante impulsiva la que me llevó ahí, me dijeron: ¿te dan miedo las alturas? Me reí y dije ¡claro que no! Ah, entonces podemos intentar otro lugar. Entonces, pusieron el lienzo rojo que habíamos estado usando como elemento de color en la composición sobre el cemento y con una escalerita salí a la cornisa. A lo lejos podía ver personas caminando en las calles cercanas y no voy a negarlo, me excitó la idea de ser descubierta en ese momento, pero creo que eso no sucedió, estaba bastante alto y en una zona muy tranquila. Para tomar las fotografías, tuvieron que salir a la cornisa de la habitación contigua.

De las casi 150 tomas que hicieron para el numerito, fue sólo una la que finalmente presentaron en el proyecto. Aunque no quedó ninguna de la cornisa. He estado pensando si la publico o no, y como este es un blog familiar y apto para niños pues sólo será una partecita.

Puede que con esto me vea como toda una exhibicionista, pero bah, han visto cosas peores.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

la navidak me da hueva o cómo se frena el calentamiento global


Me acuerdo de esa vez que lloré y lloré hasta conseguir un regalo navideño. Mi jefes no tenían varo, y ahora que lo pienso fue una de esas crisis a las que casi no está acostumbrado el país, de hecho en mi corta y lozana vida llevo cuatro: 1982, 1988, 1992 y esta que patalea mientras pierdes el tiempo leyendo blogs. Sí debió ser esa de 1988, porque yo era una mocosa insensible a la que no le importó que sus jefes tuvieran que parir chayotes para comprar el neceser con luces y espejito. Pero nunca he sido una mocosa desagradecida, pues todavía guardo ese regalo. La navidad es una de esas cosas que además de darme mucha hueva, me pone melancólica. Tal vez tenga que ver con qu el 98% de las navidades las he pasado solterita o por aquella de 2001 cuando pasé una de las más amargas: mi mejor amiga me llamó como dos horas antes de la cena para decirme que mi exguey ya andaba con otra y que no podía dejar pasar más tiempo para decírmelo porque sabía que eso me ayudaría a olvidarlo pffff y luego entonces cuando subí a mi recámara a llorar mi dolor descubrí que mi hamster, Capone, estaba todo tiesecito en su rueda. Sí ajá feliz navidad.

Ahh, la navidad esa cosa tan foreverandever , que trae tantos recuerdos. O como aquella en la que no pude probar ni pizca de la cena porque me acababan de sacar una muela. O la cena de año nuevo pasada que pensando la correcta cicatrización el tatuaje tampoco prové gran cosa. La neta mi espíritu navideño se circunscribe a la enorme alegría que siento cuando toda la fauna familiar se reúne a echar desmadre. Ahora mis primos llevan a sus morras con las que están matrimoniados (uno formalmente y el otro pendejamente), llegan mis compadritos con mi ahijada Abytzuki, ponemos un nacimiento enorme y tragamos como si fuera a acabarse el mundo.

La navidad también sirve para crear clichés, el más grande de ellos es Santa Claus, pero creo, hay uno que está consolidándose año con año: Los osos polares de Coca cola.

¿Cómo me di cuenta de esto? pues porque desde hace ya bastante tiempo en mi casa hemos tomado muchas medidas para frenar el calentamiento global, una de ellas es decirle a Emi cada que abre el refri por hobbie, “cierra el refri o se van a morir los ositos polares”, normalmente el susodichito suelta su consabida frase “que se mueran” tan digna de su generación (que ya no es ni x ni y ni z, es generación Google o youtube).

Peero ahí viene la publicidad con su horda de mensajes sembrados en los inconscientes de las inocentes criaturas. El año pasado, uno de tantos días, luego del esquema antes mencionado:

1. Escuincle abre el refri. 2. Abuela, mamá y tía al más puro estilo fascista dicen primera frase citada arriba entre comillas… pero, oh sorpresa… una de esas veces no llegó el paso siguiente: 3. Escuincle dice segunda frase encomillada, sino que suelta un compasivo “¿Los ositos Coca cola?”

Fue entonces cuando me decidí a escribir una carta a Canal Once, National Geographic, Discovery Chanel y anexos para decirles que sus documentales sobre la naturaleza y en especial los de ositos polares son una mierda y que tienen que aprender más de Coca cola. (También por eso hice el tradicional cuento de metatetos que hice y que voy a publicar hasta mañana)

Feliz navidark.