Lo visible oculta lo invisible, por lo tanto seguiré buscando mi centro indestructible.
sábado, 11 de octubre de 2008
martes, 7 de octubre de 2008
tijuana makes me happy day 2
Esa mañana, bueno ya no me acuerdo si era mañana, ahh sí, salimos muy temprano del hotel donde me sentía gato de Angora. Esos lujos no podíamos seguir págandolos (de hecho no los estábamos pagando, ja) así que nos mudamos a otro hotel con nombre de travesti. El interés principal era volver a Playas. Ahí nos encontraríamos con i para una lectura al aire libre, donde, finalmente, me animé a leer algunas cosas que Nahuii me ayudó a elegir. Entre ellos aquel textito llamado "Obsesión es tu nombre" al que le tengo muy especial aprecio, sobre todo, por el vato que lo inspiró. (Ja, dos días en Tijuas y ya todos son vatos). Los otros que leí, "Tan Dulce" e "Intento" extrañamente también tienen un "muso", pero para qué seguir adentrándome en temas escabrosos, regresemos al mar.
Lo del Playas fue un episodio extraño. Los poetas bohemios leían, unas con mucha fuerza, otros con cierto desgano. Y Modesto, creo que difícilmente olvidaremos a Modesto, no por lo que hizo, más bien por lo que significa.
Luego de la lectura, Nahuii y yo nos lanzamos a la playa, y caminamos por más de dos horas hacia el sur, siempre hacia el sur.
Hicimos un par de declaratorias y algunas peticiones muy extensas, poniendo cuidado en las letras chiquititas del contrato, nos sentamos un rato y platicamos con dos vatos de guanatos, luego, la princesa loca se metió al mar helado, mientras el gato veía desde la orilla. Para que el gato con su guardaespaldas entre al mar, no necesita mojarse.
Ya de regreso, en el reloj monumental nos encontramos con las señoritas anfitrionas y también con Noesh. Nos fuimos a "producir" al hotel y regresamos para el soundcheck.
Ires y venires, rostros de sorpresa. El azar, con mucha ayuda de ciertas decisiones kamikazes, nos pusieron nuevamente en el mismo sitio. A estos señores todavía les asombra que ciertas gentesss, viajen tan lejos para verlos. Que conste que nomás fuimos porque el tokin era gratis.
Miles, mi cam, estaba como de buenas, y tomamos buenas fotos. La que encabeza este post, en mi humilde opinión, es la mejor que he tomado hasta ahora a el señor que canta. Me gusta mucho. Acá pueden ver más.
Poco a poco me doy cuenta que mis relatos de los conciertos van cambiando. De pronto ya no logro expresar muchas sensaciones que me embargan, siento que ya las he expresando antes y siento también, que no necesito muchas palabras para que sepan de qué estoy hablando.
Centella es, de entre las nuevas canciones, una de mis favoritas, sigue cargando la emoción de la primera vez que la escuché, es una melodía conmovedora y es también un presagio. Haikú y Providencia, me ponen en un feeling muy especial, la primera es como una nueva declaracion de principios, la segunda, es totalmente energética.
En la presentación del libro La vida en la barranca, Aguilera decía que, cada que leía una reseña sobre la banda, leía más de quien lo escribía que cualquier otra cosa. Eso es totalmente cierto.
Puebla y Tijuana han sido para mí experiencias muy especiales, con un toque destellante, la banda ha lucido mucho más que en el Metropólitan, en esta ocasión, se notaba el gusto de estos señores por estar ahí. Desgraciadamente, el tiempo no fue suficiente y quedaron deudas que ojalá se cumplan algún día. Nos faltó escuchar Estallido Interno, para sentirnos totalmente satisfechas. El set list, se los debo, era casi imposible acercarse, de hecho, al señor Aguilera lo sacaron como a rockstar, entre guaruras, jajaja, cosa que era, a mi parecer, un tanto innecesaria. Pero Tijuana es Tijuana.
Como siempre, un anoche barranqueña no termina hasta que termina y eso fue ya entrada la mañana, fue una experiencia casi como lo que canta Manu Chao, "Welcome to Tijuana: tequila, sexo, marihuana" sí, casi. Tiene toda la razón Noesh cuando dice que éste, quedo marcado como un happy day (Atte. Gato).
domingo, 5 de octubre de 2008
Tijuana makes me happy
Mexicali nos recibió con un golpe seco. Calor. Más de lo que había sentido yo en mi felina vida. Sabíamos que teníamos que buscar opciones para salir de ahí, el aeropuerto está lejos, lejos del centro de la ciudad. Doña Carmen y Don Marino nos rescataron del desierto. Eso suena muy dramático y pudo haber sido cierto y pudo haber sido peor. Pero caminar a la orilla de la carretera bajo el sol de medio día, no me suena a otra cosa.
aquí, Nahuii rogando que el "sólo me pasa a mí" no la encontrara en Mexicali
Nos dejaron ya en las orillas de la ciudad, y de ahí en bus hasta
Uno no entiende cómo la gente arriesga su vida cruzando a pie por ahí para llegar a los yunaites
Nuestro guía se empeñaba, en que distinguiéramos a lo lejos las enormes tuberías por las que Mexicali envía agua a Tijuana. Luego subimos a más de
garra de gato y pata de princesa, por fin en Tijuana
En Tijuana, luego de algunos minutos de espera, mientras apenas podíamos creer que finalmente estuviéramos ahí, tan lejos de casa, lo más lejos que había estado hasta entonces, pudimos por fin, reunirnos con nuestras anfitrionas Dulce Geisha y El Alacrán, quien venía acompañada por Carolina.
Enfilamos así hasta el hotel que amablemente nos procuraron. Y el gato se sintió gato de angora. Luego del tantas horas de viaje, lo que mis huesos rogaban era un refrescante baño. Ya listas, buscamos algo que comer y luego nos dirigimos hacia el siguiente abrazo entrañable: i. En el camino, recordé esa noche en Río Mixcoac, y las veces que he deseado que aquello de “esperando que el azar nos junte a los dos” se haga realidad, cuando en ese momento, ya era eso.
Seguimos escuchando al caracol, su habla es muy poderosa, sigue el pulso.
Escuchamos el poema de i en otra voz y la voz de i con otros poemas. Los ebrios y locos poetas siguieron, y fue necesario emprender la retirada para llegar a otro momento que tengo capturado en la memoria: El mar dividido.
Nos llevaron al Faro de Playas, ese punto donde un muro representa una cicatriz que está más en los corazones que en los mapas. Y el agua del Pacífico baño mis pies por primera vez. Extraño animal es el mar de noche. Eterna invasora es la arena, que se pega en la piel y te recuerda, que hay cosas que nacieron imborrables.
De ahí, el regreso entre la niebla de la carretera fue rápido, en menos de una hora ya estábamos en 
Lo malo fue que yo ya pedía esquina, luego de diez días sin dormir metida en el trabajo que pagaría el viaje, con el estrés del vuelo, el viaje en autobús y las dos horas de diferencia a cuestas. Luego de eso, tendremos carrilla para rato, pues nuestras anfitrionas andaban como lechuguitas frescas. Nos fuimos a dormir y así terminó el día uno.
jueves, 2 de octubre de 2008
miércoles, 1 de octubre de 2008
resiliencia
- no morí de calor en mexicali
- ni mientras la negra y yo vivíamos nuestra "experiencia inmigrante"
- ni caímos en los desfiladeros de la rumorosa
gracias a Nahuii por ser mi compañera de viaje
a dulce geisha y el alacrán por ser nuestras anfitrionas
a noesh por dejarse ver y contarnos como es la otra Tijuana
a i por cuasi obligarme a leer mis renglones chiquitos frente al mar que ilusamente quieren dividir
y a esos tres señores que ya son cinco, por los excelentes momentos.
post más inspirado nomás que me quite el viaje de encima.
y sí, los extrañe. snif.
lunes, 22 de septiembre de 2008
cosas de superhéroes
- ¡Oye, Supermán no usa espada! -dice Batman.
- ¿No? - contesta Supermán.
-¡No!
- Ahh. ¡Te voy a matar con mi pichtola!
- ¡Superman tampoco usa pistola! -exclama Batman.
- ¿No? -vuelve a sorprenderse Superman.
- No, tiene visión de rayos equis -dice Batman mientras pone sus ojitos así ¬¬- y además vuela -agrega mientras estira su brazo derecho y flexiona el izquierdo situándolo junto al cuerpo.
- ¿También usa pijama?







