La cita en el Alicia resultó inimaginable, los panelistas expusieron ideas que muchos compartimos alrededor de La Barranca.
Luego de las intervenciones de Fernando Rivera Calderón y Miguel Solís, David Cortés dirigió algunas palabras. e
Luego José Manuel, Jorge "Cox" Gaitán y Federico Fong subieron al escenario y nos deleitaron con San Miguel, Zafiro y Animal en extinción, intentaron despedirse pero los asitentes pideron más, y tocaron, Estallido Interno.
El libro estará en librerías a partir del lunes a un precio bastante accesible.
Por el momento evitaré presumirles que el mío ya tiene cuatro dedicatorias. Upssss.
Lo visible oculta lo invisible, por lo tanto seguiré buscando mi centro indestructible.
viernes, 12 de septiembre de 2008
La vida en la Barranca
miércoles, 10 de septiembre de 2008
dos de tres, adivinen cuáles
lunes, 8 de septiembre de 2008
Pulque para dos
Lo supe desde el primer momento: TENÍA que ir a Puebla.
Me encontré con Nahuii en la terminal y cuando llegamos a San Andrés Cholula, el autobús nos vomitó. Ella, no podía creer que yo no hubiera impreso el mapa, sólo traía una hojita con direcciones de Hoteles en Cholula, una fórmula infalible para conseguir un buen hotel y la dirección de Pulque para dos en una tarjetita azul.
Había visto un Google map de la zona, y me había parecido, harto fácil llegar. Además todo el mundo sabe, y si no ahora se va a enterar, que tengo buena orientación y/o dinero para un taxi, ja.
Lo malo fue que en esas coordenadas precisas, había un lote baldío, entonces nos preguntamos si realmente el lugar era tan under, pero taaan under. Caminamos un poco más y preguntamos: El error era de apenas unas letras, estábamos en San Pedro, no en San Andrés, donde las calles tienen los mismos nombres, qué originales.
Nos dieron unas muy acertadas indicaciones y terminamos caminando hasta un puente vehicular, donde posiblemente terminaba el pueblo. Entonces lo aceptamos, preguntamos y humildemente tomamos taxi. Y por fin llegamos.
Pulque para Dos no se parece en nada a todos los antrillos que vimos en lo que viene a ser el Insurgentes de Cholula. La decoración se discute entre lo kitsch y lo bizarro, era como estar en un baile de quince años en una casa, ja. Pero resultó que la banda iba a tocar después de media noche. Así que nos fuimos a buscar donde caer, si es que caíamos (pongan atención porque estas son las palabras que deben repetir cada que estén en esta situación) "Queremos un hospedaje modesto que no sea humillante" (Juan Carlos Bodoque dixit) le dijimos al taxista. Así, caímos en "Las Américas". Fuimos por unas hamburguesas a la calle donde termina el mundo (así como en Silent Hill). Y volvimos a caminar hasta el antro (como referencia, den vuelta en los Tacos Isra).
Lo bueno de salir con Nahuii, es que sus tatuajes llaman más la atención que el mío. Tons la acosan a ella, (gracias nena). Nos encontramos a Jacks y Carol y empezó el desmadre. Mientras esperábamos que empezara el concierto, nos enteramos que hay una versión especial de No Mentalices, y nos convencimos de que brindar con extraños tiene sus ventajas. Nos dejaron pasar adelante, ja.
Hubo banda abridora: Híkuri, que realmente despierta sentimientos encontrados. Y por fin, pasadito de la media noche, subieron ellos. Empezaron con El Fluir y terminaron con Día Negro. Eso lo sé de cierto, lo demás, sólo lo supongo.

Estoy segura que tocaron Haikú, Zafiro, Akumal, Reptil, La Barranca, Quémate Lento, Ser un Destello, Animal en Extinción, La expedición, Providencia, Corcel, Atroz, y que nos quedaron a deber Nueva vida y No (des)mentalices. Centella y Estallido Interno tuvieron la bondad de tocarlas juntas, nomás para ver como se me hacía chiquito el corazón.
Luego, la gravedad y las chelas nos obligaron a ir al baño y perdernos la primera parte del encore con La Rosa y Pascual Reyes (cuya banda tocó en un antro muuuy diferente) haciendo coros.
Fue una noche intensa, José Manuel se veía feliz, Fong estaba más en la dinámica del público, Cox nomás no se dejaba tomar foto y los músicos invitados Adolfo y (ponga aquí el nombre del pispireto baterista que tocó esa noche) dieron el ancho.
Pero luego de la tocada, sucedieron cosas mejores, como el mensaje que me llegó al cel, el señor que me puede regañar todo lo que quiera, las recomendaciones de libros, lo cleptómana que me he vuelto últimamente, cumplí una petición de un distinguido lector de este desmadre y al parecer, no fuimos las únicas que usan la fórmula infalible para conseguir hospedaje.
A la mañana siguiente, los buenos días fueron de escena de serenata (brincos diéramos) y la lluvia nos cobijó durante todo el paseo por Cholula: nos comimos con los ojos su asombrosa artesanía y ya como dios manda, le dimos bien y bonito a la comida. También nos dimos cuenta de lo persistentes que son los mensajes de la tinta sobre ascender a tientas por una escalera de caracol.
Y agotadas, en el autobús de regreso, luego de hablar sin parar (más que para dormir) durante todo el viaje, la negra y yo nos dimos cuenta de por qué esto realmente era Pulque para Dos, aunque a ninguna nos guste el pulque.
Me encontré con Nahuii en la terminal y cuando llegamos a San Andrés Cholula, el autobús nos vomitó. Ella, no podía creer que yo no hubiera impreso el mapa, sólo traía una hojita con direcciones de Hoteles en Cholula, una fórmula infalible para conseguir un buen hotel y la dirección de Pulque para dos en una tarjetita azul.
Había visto un Google map de la zona, y me había parecido, harto fácil llegar. Además todo el mundo sabe, y si no ahora se va a enterar, que tengo buena orientación y/o dinero para un taxi, ja.
Lo malo fue que en esas coordenadas precisas, había un lote baldío, entonces nos preguntamos si realmente el lugar era tan under, pero taaan under. Caminamos un poco más y preguntamos: El error era de apenas unas letras, estábamos en San Pedro, no en San Andrés, donde las calles tienen los mismos nombres, qué originales.
Nos dieron unas muy acertadas indicaciones y terminamos caminando hasta un puente vehicular, donde posiblemente terminaba el pueblo. Entonces lo aceptamos, preguntamos y humildemente tomamos taxi. Y por fin llegamos.
Pulque para Dos no se parece en nada a todos los antrillos que vimos en lo que viene a ser el Insurgentes de Cholula. La decoración se discute entre lo kitsch y lo bizarro, era como estar en un baile de quince años en una casa, ja. Pero resultó que la banda iba a tocar después de media noche. Así que nos fuimos a buscar donde caer, si es que caíamos (pongan atención porque estas son las palabras que deben repetir cada que estén en esta situación) "Queremos un hospedaje modesto que no sea humillante" (Juan Carlos Bodoque dixit) le dijimos al taxista. Así, caímos en "Las Américas". Fuimos por unas hamburguesas a la calle donde termina el mundo (así como en Silent Hill). Y volvimos a caminar hasta el antro (como referencia, den vuelta en los Tacos Isra).
Lo bueno de salir con Nahuii, es que sus tatuajes llaman más la atención que el mío. Tons la acosan a ella, (gracias nena). Nos encontramos a Jacks y Carol y empezó el desmadre. Mientras esperábamos que empezara el concierto, nos enteramos que hay una versión especial de No Mentalices, y nos convencimos de que brindar con extraños tiene sus ventajas. Nos dejaron pasar adelante, ja.
Hubo banda abridora: Híkuri, que realmente despierta sentimientos encontrados. Y por fin, pasadito de la media noche, subieron ellos. Empezaron con El Fluir y terminaron con Día Negro. Eso lo sé de cierto, lo demás, sólo lo supongo.

Estoy segura que tocaron Haikú, Zafiro, Akumal, Reptil, La Barranca, Quémate Lento, Ser un Destello, Animal en Extinción, La expedición, Providencia, Corcel, Atroz, y que nos quedaron a deber Nueva vida y No (des)mentalices. Centella y Estallido Interno tuvieron la bondad de tocarlas juntas, nomás para ver como se me hacía chiquito el corazón.
Luego, la gravedad y las chelas nos obligaron a ir al baño y perdernos la primera parte del encore con La Rosa y Pascual Reyes (cuya banda tocó en un antro muuuy diferente) haciendo coros.
Fue una noche intensa, José Manuel se veía feliz, Fong estaba más en la dinámica del público, Cox nomás no se dejaba tomar foto y los músicos invitados Adolfo y (ponga aquí el nombre del pispireto baterista que tocó esa noche) dieron el ancho.
Pero luego de la tocada, sucedieron cosas mejores, como el mensaje que me llegó al cel, el señor que me puede regañar todo lo que quiera, las recomendaciones de libros, lo cleptómana que me he vuelto últimamente, cumplí una petición de un distinguido lector de este desmadre y al parecer, no fuimos las únicas que usan la fórmula infalible para conseguir hospedaje.
A la mañana siguiente, los buenos días fueron de escena de serenata (brincos diéramos) y la lluvia nos cobijó durante todo el paseo por Cholula: nos comimos con los ojos su asombrosa artesanía y ya como dios manda, le dimos bien y bonito a la comida. También nos dimos cuenta de lo persistentes que son los mensajes de la tinta sobre ascender a tientas por una escalera de caracol.
Y agotadas, en el autobús de regreso, luego de hablar sin parar (más que para dormir) durante todo el viaje, la negra y yo nos dimos cuenta de por qué esto realmente era Pulque para Dos, aunque a ninguna nos guste el pulque.
jueves, 4 de septiembre de 2008
chiste local

Más nius:
Por estar respondiendo las dudas de los chamacos calenturientos, no fui a darle sus besos y arrimónes al señor de la batería. Snif
Al rato que ya sea de noche otra vez, me lanzo al Péndulo a la "Noche Godín" entre otros, estará Alex Otaola.
Unas gentes que visitan este desmadre y no digo quienes pa no quemar a Carlo y a Re, no van a Puebla.
Al parecer iré solita con mi alma despeñada, y allá me encontraré con Nahuii (a ver si no se raja también). Pero no se apuren, antes de conocerlos ¿cómo iba a los conciertos? Pues sola, igual que como me he ido al cine últimamente. Nomás luego no se quejen, yo ya lo he advertido muchas veces ¿si ya me conocen, para que me dejan sola? (i dixit) y es que ahora sí, entrego los besos y arrimones que me han encargado, porque tengo que salvar mi honor, ya quede mal una vez, pero dos no.
Y de la imagen, pues nomás otras dos gentes que leen mis incoherencias le encontrarán coherencia, así que, ríamos juntas, una, dos, ....
lunes, 1 de septiembre de 2008
tres añitos tres
más de quinientas entradas, quien sabe cuántos visitantes por que ya quité las estadísticas, muchos amigos dejando comentarios y minicomentarios, y yo escribiendo lo primero que se me ocurre.
de eso está hecho este desmadre desde hace tres años.
Eso es un chingo de tiempo.
de eso está hecho este desmadre desde hace tres años.
Eso es un chingo de tiempo.
lunes, 25 de agosto de 2008
kafka kafka kafka
El sábado pasado, fue uno de esos días en que todo parece estar en desequilibrio. Dos semanas antes ansiaba una capa de terciopelo con capucha, y cuando me dijeron en el Chopo las mismas excusas de siempre, poco me importó. La cuestión se resolvió en cuanto vi un carrito de raspados, todo mundo sabe y si no sabe ahora se va a enterar que tengo debilidad por los raspados, (aclaro, me refiero a esas bebidas preparadas con hielo frappe y algún saborizante). Hacía un calor de los mil demonios y para eso lo mejor es un diablito* soy fan de todo aquello que mezcle sabores dulces con salados. Así, a pleno rayo de sol caminé hasta donde vivía Caro, pues le ayudaría con su mudanza. Esa es una historia aparte y creo que no me corresponde dar los detalles, es la primera vez que vivimos juntas una de esas experiencias tipo The Twiling Zone. Hay cosas que sigo pensando y todavía no entiendo. Ja.
Sin duda lo mejor de esa noche fueron los tacos de alambre y la compañía.
Luego me pasó algo MUY extraño. No suelo olvidar a las personas. Normalmente, sean buenas o malas experiencias las que nos vinculan, recuerdo rostros, nombres y hasta gustos de las personas que se han cruzado en mi camino. En una estación del metrobús de esas que ya remodelaron y tienen paneles transparentes, vi caminar a un tipo alto, de cabello muy largo y entrecano. Yo sabía que lo conocía, pero no podía recordar de dónde. Él avanzó y salió de mi campo visual, y entonces el metrobús avanzó y volví a mirarlo. "Cara de niña" me acordé que le decía, él ni siquiera se enteró que lo veía. Salimos de la estación y entonces por fin pude recordar su nombre. Bajé en la siguiente estación y seguía revolviendo mi memoria tratando de entender.
Quince minutos después mientras estaba inmersa en la "lectura frenética" del libro que me empecino en leer, cayó como balde de agua fría. Es amigo de L.
L fue el primer gran amor de mi vida, al grado de que quise tener un hijo con él. Teníamos el nombre para nuestro hijo, habíamos planeado su educación y una vida juntos. Aún guardo sus cartas por cuestiones puramente egoistas: me gusta pensar que en algún momento fui la "musa" de esos escritos tan prosaicos y apasionados. Trajo a mi vida cosas muy valiosas, el progresivo y algunos libros que ahora son básicos y me dejó también una invaluable enseñanza: El amor se acaba, porque un buen día se largó partiéndome la vida en un antes y un después.
Hace un par de meses, llego a una vieja cuenta de correo una invitación de Hi5 de la hermana de L. Se me hizo muy extraño que ella tuviera mi email, pero igual acepté. A él lo había visto un par de veces, y hasta habíamos platicado sobre el clásico "y cómo te ha ido". Aquella vez me encantó contarle con lujo de detalle como yo estaba viviendo esas cosas que habíamos querido para los dos, por ejemplo lo de tocar en una banda.
Días después también él me agregó en el Hi5 y lo acepté. Tenía curiosidad por saber qué tanto de su vida podía indagar ahí. Él seguía frecuentando a una de mis amigas de la facultad, le preguntaba por mí: si ya había superado aquello; ella, tan adorable como es, alguna vez le dijo "Cómo eres pendejo, hace años que supero todo y está feliz desde que le hiciste el favor de irte al chingada, preocupate por ti que sigues pagando tus culpas". (Esa vieja es la onda)
Hace unos días estuvo viendo mis fotografías y me dejo un comentario en una de Leviatán. Aunque también le gusta La Barranca, no identifico la relación entre uno y otro.
Pero, luego de todo esto, qué es lo extraño. Lo extraño es esa increíble forma de trabajar del subconsciente. Un sábado antes de encontrarme con el amigo aquel, a unos pasos de ahí, platicaba con Re sobre la cicatriz del piercing que tengo en el ombligo. Un piercing que me hice a los 22 al mismo tiempo que L se hacía uno idéntico. La plática salió porque Re no recordaba que yo tuviera esa cicatriz, hablabamos de perforaciones porque estabamos en Evolution, yo firmando una cita más con la tinta, que ahora decorará mi piel con los símbolos del cambio y el movimiento.
Lo curioso es que luego de valorar fechas con el cotizado de mi tatuador y pensando en que me largaré a Mérida, la cita quedo en el 14 de Octubre de 2008, que ahora me doy cuenta coincide con aquella vez hace seis años cuando L marcó en mi vida con un antes y un después.
diablito* bebida popular hecha con hielo frappe, jarabe de tamarindo, limón, sal y chile piquín.
update:
el dientoncito ya está en la galería de Evolution, ver link arriba, no, el de más arriba. snif.
Sin duda lo mejor de esa noche fueron los tacos de alambre y la compañía.
Luego me pasó algo MUY extraño. No suelo olvidar a las personas. Normalmente, sean buenas o malas experiencias las que nos vinculan, recuerdo rostros, nombres y hasta gustos de las personas que se han cruzado en mi camino. En una estación del metrobús de esas que ya remodelaron y tienen paneles transparentes, vi caminar a un tipo alto, de cabello muy largo y entrecano. Yo sabía que lo conocía, pero no podía recordar de dónde. Él avanzó y salió de mi campo visual, y entonces el metrobús avanzó y volví a mirarlo. "Cara de niña" me acordé que le decía, él ni siquiera se enteró que lo veía. Salimos de la estación y entonces por fin pude recordar su nombre. Bajé en la siguiente estación y seguía revolviendo mi memoria tratando de entender.
Quince minutos después mientras estaba inmersa en la "lectura frenética" del libro que me empecino en leer, cayó como balde de agua fría. Es amigo de L.
L fue el primer gran amor de mi vida, al grado de que quise tener un hijo con él. Teníamos el nombre para nuestro hijo, habíamos planeado su educación y una vida juntos. Aún guardo sus cartas por cuestiones puramente egoistas: me gusta pensar que en algún momento fui la "musa" de esos escritos tan prosaicos y apasionados. Trajo a mi vida cosas muy valiosas, el progresivo y algunos libros que ahora son básicos y me dejó también una invaluable enseñanza: El amor se acaba, porque un buen día se largó partiéndome la vida en un antes y un después.
Hace un par de meses, llego a una vieja cuenta de correo una invitación de Hi5 de la hermana de L. Se me hizo muy extraño que ella tuviera mi email, pero igual acepté. A él lo había visto un par de veces, y hasta habíamos platicado sobre el clásico "y cómo te ha ido". Aquella vez me encantó contarle con lujo de detalle como yo estaba viviendo esas cosas que habíamos querido para los dos, por ejemplo lo de tocar en una banda.
Días después también él me agregó en el Hi5 y lo acepté. Tenía curiosidad por saber qué tanto de su vida podía indagar ahí. Él seguía frecuentando a una de mis amigas de la facultad, le preguntaba por mí: si ya había superado aquello; ella, tan adorable como es, alguna vez le dijo "Cómo eres pendejo, hace años que supero todo y está feliz desde que le hiciste el favor de irte al chingada, preocupate por ti que sigues pagando tus culpas". (Esa vieja es la onda)
Hace unos días estuvo viendo mis fotografías y me dejo un comentario en una de Leviatán. Aunque también le gusta La Barranca, no identifico la relación entre uno y otro.
Pero, luego de todo esto, qué es lo extraño. Lo extraño es esa increíble forma de trabajar del subconsciente. Un sábado antes de encontrarme con el amigo aquel, a unos pasos de ahí, platicaba con Re sobre la cicatriz del piercing que tengo en el ombligo. Un piercing que me hice a los 22 al mismo tiempo que L se hacía uno idéntico. La plática salió porque Re no recordaba que yo tuviera esa cicatriz, hablabamos de perforaciones porque estabamos en Evolution, yo firmando una cita más con la tinta, que ahora decorará mi piel con los símbolos del cambio y el movimiento.
Lo curioso es que luego de valorar fechas con el cotizado de mi tatuador y pensando en que me largaré a Mérida, la cita quedo en el 14 de Octubre de 2008, que ahora me doy cuenta coincide con aquella vez hace seis años cuando L marcó en mi vida con un antes y un después.
diablito* bebida popular hecha con hielo frappe, jarabe de tamarindo, limón, sal y chile piquín.
update:
el dientoncito ya está en la galería de Evolution, ver link arriba, no, el de más arriba. snif.
domingo, 24 de agosto de 2008
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